Cinetíficos del Instituto de Tecnología de Massachussetts han publicado en Nature Nanotechnology su último invento: una “nanotoalla” capaz de absorber hasta 20 veces su propio peso en petróleo. Surge así una nueva arma contra la contaminación. Se trata de una mebrana de “papel” creada a partir de nanoalambres que son capaces de absorber selectivamente los líquidos hidrofóbicos (que repelen el agua) que hay en el agua. Este nuevo material es estable a altas temperaturas, de manera que se puede retirar con calor el petróleo absorbido y así esta “nanotoalla” puede ser reutilizada. El descubrimiento de estos científicos estadounidenses no está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que se han derramado en nuestros mares y océanos unas 200.000 toneladas de crudo desde que empezó esta década. El invento parece prometedor, aunque habría que ver el coste de producción de estas membranas y cuánto tiempo tardarían en limpiar, por ejemplo, una playa cubierta de fuel. En cualquier caso, está bien que se invierta dinero en investigar este tipo de cosas. Lo más importante de todo, antes que “curar”, es prevenir, es decir, tomar consciencia de las consecuencias que acarrean estos vertidos para el medio ambiente y evitarlos a toda costa.